Pasar pedidos a una lista, repartir tareas, revisar pendientes o preparar tu agenda. Elegimos una tarea repetitiva de tu negocio y construimos un asistente que te ayude a hacerla, con reglas claras y apoyo cuando lo necesita.
Ejemplos de lo que podemos diseñar. La viabilidad depende de tus herramientas, accesos y reglas; elegimos y probamos un flujo antes de ampliar.
PEDIDOS
Que un pedido no se pierda.
Recibe
Un pedido desde una fuente acordada.
Hace
Ordena los datos, registra el pendiente y prepara el siguiente paso para tu equipo.
Te pide ayuda
Si faltan datos, hay una excepción o hace falta confirmar precio, stock o entrega.
TAREAS
Que cada pendiente tenga dueño.
Recibe
Notas o solicitudes de trabajo.
Hace
Las convierte en tareas y propone responsable y fecha según tus reglas.
Te pide ayuda
Si la prioridad no está clara o hay conflictos de capacidad.
PROYECTOS
Que se vea lo que está bloqueado.
Recibe
Actualizaciones del tablero o documento conectado.
Hace
Resume avances, identifica pendientes y prepara un seguimiento.
Te pide ayuda
Cuando falta una decisión, cambia el alcance o hay información contradictoria.
AGENDA
Que coordinar lleve menos esfuerzo.
Recibe
Una solicitud y disponibilidad autorizada.
Hace
Prepara opciones y, si está acordado y permitido, registra la cita.
Te pide ayuda
Si se solapan horarios, no hay disponibilidad o hace falta una aprobación.
EMPEZAMOS CON UN PROCESO
Una ayuda que puedas usar y aprender a delegar.
01 / DEFINIMOS
Tu tarea y tus herramientas
Revisamos cómo trabajas, qué información entra, qué debe salir y qué decisiones requieren tu aprobación. Comprobamos accesos e integraciones.
02 / PROBAMOS
Un piloto controlado
Construimos el flujo acordado y lo probamos con casos representativos. Revisamos errores y excepciones antes de utilizarlo en el trabajo real.
03 / ACOMPAÑAMOS
Puesta en marcha y ajustes
Entregamos instrucciones, registro de actividad y una forma de detener o escalar el proceso. Acordamos el seguimiento y las mejoras incluidas.
LO QUE RECIBES
Un flujo concreto. Con límites que conoces.
Definición del proceso, entradas, acciones permitidas y resultado esperado.
Implementación del flujo con las herramientas e integraciones que hayamos validado.
Pruebas del comportamiento y de las situaciones que deben volver a una persona.
Guía de uso, criterios de revisión y puesta en marcha acordada.
Acompañamiento y mejoras dentro de la ventana y cantidad fijadas en la propuesta.
Antes de empezar.
¿Es solo un chatbot que contesta preguntas?
El objetivo es ayudarte a completar trabajo: organizar información, preparar o ejecutar acciones autorizadas y dejar seguimiento. Puede tener una conversación como entrada, pero diseñamos el proceso alrededor de una tarea útil.
¿Se conecta con las herramientas que ya uso?
Lo revisamos primero. Necesitamos permisos, integraciones disponibles y condiciones compatibles. Si no podemos completar una acción, planteamos una alternativa o dejamos claro el límite antes de venderla.
¿Funciona sin supervisión?
El nivel de autonomía depende del proceso. Empezamos con controles y escalamos a una persona las situaciones no cubiertas. El alcance no incluye decisiones o acciones sin los permisos acordados.
¿Qué necesitan para empezar?
Un ejemplo de la tarea, las herramientas que usas, quién decide cuando hay dudas y datos de prueba adecuados. Acordamos accesos y permisos antes de conectar nada.
Cuéntanos una tarea que se repite.
Qué recibes, qué haces después y dónde se atasca. Ese es un buen punto de partida.